Juventudes de Unificación Comunista de España

¡SÍGUENOS!

Juventud y vivienda; un problema como una casa

La vivienda: un problema como una casa. Hay alternativas, falta voluntad política.

Redacción JUCE

Juventud y vivienda: la crisis que impide a los jóvenes emanciparse

En este país, tener una casa se ha convertido en un sueño imposible para millones de jóvenes. Mientras nuestros sueldos apenas dan para sobrevivir, los precios del alquiler y la compra siguen disparados. No es casualidad: los fondos buitre (norteamericanos en su mayoría) y los bancos han convertido el derecho a la vivienda en un negocio, jugando con nuestras vidas como si fueran fichas de un tablero financiero.

Según los últimos datos del Consejo de la Juventud de España, solo el 14,8% de la juventud ha podido emanciparse, la cifra más baja desde 2006. Y quienes lo logran, lo hacen en condiciones precarias: pagando más del 40% de su salario en alquiler, compartiendo piso por necesidad y enfrentándose a contratos abusivos. Mientras tanto, los fondos de inversión acumulan miles de viviendas vacías esperando el momento de especular con ellas.

El problema no es la juventud: es el sistema

A nuestra generación se nos dice que no trabajamos lo suficiente, que somos “ninis” o que “queremos vivir por encima de nuestras posibilidades”. Pero la verdad es otra: el problema no es la juventud, es el sistema. Un modelo económico que pone los beneficios del capital por encima del derecho básico a tener un techo.

Frente a esta situación, nuestra alternativa es clara:

  • Un gran parque público de vivienda que garantice alquileres ajustados a los salarios reales de la juventud. No queremos ayudas que acaban en el bolsillo de los caseros, sino viviendas públicas estables y accesibles.
  • Leyes que frenen la especulación y prohíban la concentración de vivienda en manos de fondos buitre y grandes tenedores. La vivienda no puede seguir tratándose como una mercancía.
  • La solución es muy urgente, factible y rentable. Ponerla en marcha depende exclusivamente de tener voluntad política.

Queremos vivir, no sobrevivir. Queremos poder independizarnos, formar un hogar y tener futuro sin hipotecar nuestras vidas ni depender eternamente de la familia. La juventud trabajadora merece una alternativa real: una vivienda digna, pública y al servicio de las necesidades sociales, no de los beneficios privados.

Porque tener un techo no debería ser un privilegio, sino un derecho.

Muestra tu
apoyo clickando aquí

¡Comparte!

Tu acción empieza con la difusión en redes:

Tu voz en esta campaña, comenta:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Eres un humano? Por favor, resuelveCaptcha