Hoy alzamos la voz. Porque no basta con ver, callar o esperar que “otro lo arregle”. El acoso escolar, ese monstruo que se disfraza de bromas, desprecios, silencios cómplices, está ahí, entre nosotros, y nos afecta. Hoy, más que nunca, desde la Juventud de Unificación Comunista de España queremos romper ese silencio. Porque la historia de Sandra Peña que tristemente perdimos a sus 14 años tras sufrir acoso en su centro educativo no puede quedar en una cifra más. Lamentamos profundamente su pérdida y trasladamos nuestras más sinceras condolencias a su familia y allegados. Apoyamos con determinación las movilizaciones convocadas en todo el país bajo el lema
“Sandra, no te olvidamos”.
¿Por qué es imprescindible participar?
El caso de Sandra Peña nos recuerda lo grave que puede llegar a ser este problema cuando se invisibiliza.
La convocatoria del Sindicato de Estudiantes llama a la huelga y a manifestaciones en
decenas de ciudades de España bajo el lema “Sandra, no te olvidamos – Basta de bullying – Basta de discursos de odio – Hay responsables”.
No es sólo un problema individual: es estructural. Falta de recursos en los centros, protocolos que no funcionan, discursos de odio que se normalizan. El Sindicato exige psicólogos en los centros, protocolos que se activen, responsabilidades claras.
Desde las Juventudes de Unificación Comunista de España decimos:
1
La juventud no está sola:
Ningún joven debería sentir que está solo frente al acoso. Un entorno educativo, social y político debe garantizar que cada persona tenga apoyo y protección.
2
El sistema tiene que responder:
No puede recaer todo en la buena voluntad de profesorado o tutores aislados. Exigimos inversión pública real, recursos humanos en todos los centros (orientadoras, psicólogas, mediadores) y protocolos que funcionen de verdad.
3
Nos jugamos nuestra dignidad:
Cuando decimos “no al bullying”, también decimos “sí a una educación pública, gratuita, segura, democrática, sin discriminación”. Porque el acoso escolar es también un reflejo de la violencia de nuestra sociedad: machismo, racismo, LGTBIfobia, precariedad.
4
La movilización es una herramienta:
Apoyar la huelga del 28 de octubre significa tomar partido. Significa salir a la calle, manifestarnos, decir que no aceptamos que la juventud sea huérfana de derechos. Es nuestra generación, nuestro presente y futuro.