Seis meses duró el campamento de la esperanza, pero la lucha duró 12 años más, hasta que los tribunales dieron la razón a los trabajadores y éstos fueron indemnizados.
¿Qué hizo que se mantuvieran durante tantos meses acampados en la Castellana y luego que aguantaran doce años más?
Porque no olvidemos que fue una lucha a contracorriente de las élites políticas, que no tenían ningún escrúpulo a la hora de desindustrializar el país y venderlo a precio de saldo a los monopolios extranjeros.
Y de las propias cúpulas sindicales, que optaban por la negociación y no por la lucha, y, aunque duela decirlo, miraban hacia otro lado ante una lucha en la que ellos no eran los actores principales, sino un puñado de obreros y sus representantes a pie de obra.
La primera enseñanza, la unidad de los sindicatos
La primera enseñanza que debemos compartir es la unidad férrea que mantuvieron todos los sindicatos representados en Sintel. Esto es lo principal en una lucha, la unidad sindical, sin esto, no es posible avanzar.
Si los sindicatos están enfrentados entre sí por intereses partidistas desaparecen los intereses de la clase obrera y ganan los monopolios y la gran patronal. Luchar por la unidad es otra forma de hacer sindicalismo y es lo que defendemos desde la sección de Movimiento Obrero de UCE.
La segunda enseñanza de Sintel, el poder de la democracia
La segunda enseñanza es el poder de la democracia.
En el campamento de la Esperanza se hacían asambleas todos los días, todo se votaba, la participación de todos los trabajadores en la toma de decisiones fue y es fundamental para conquistar cualquier reivindicación.
Unidad sindical y unidad de éstos con el conjunto de los trabajadores. Este ejemplo de llevar la democracia a su máxima expresión, hizo que la lucha tuviera muchas manos y muchas gargantas para llevarla adelante, desde los obreros de mono, a los administrativos y los ingenieros, todos unidos por una misma lucha y un mismo grito “Sintel resiste”.
Y otra cosa muy importante, el 80% de los trabajadores de Sintel estaban afiliados a un sindicato.
Que los trabajadores tengan en sus manos la capacidad de decisión sobre su futuro es otro principio irrenunciable para la clase obrera.
Crea un amplio clima de opinión
La tercera enseñanza es que si quieres ganar una batalla como esta, tienes que crear un amplio clima de opinión… Y vaya si lo crearon.
Acampando durante seis meses en el corazón del centro financiero de Madrid. Una acampada de 1900 trabajadores, cientos de tiendas de campaña a lo largo del Paseo de la Castellana. Desde luego que llamaron la atención.
Pero no se quedaron ahí, todos los días, en asamblea decidían a qué sitios de Madrid y alrededores ir, y se repartían por grupos y se iban a repartir propaganda entre los ciudadanos madrileños, todos con su ropa de trabajo, mientras otros se quedaban en el campamento para hacer la comida y limpiar, y que no se olvide, para evitar que la policía lo retirara.
Fueras donde fueras te encontrabas con un grupo de trabajadores de Sintel repartiendo folletos, explicando su problemática.
Y se fueron ganando el apoyo del pueblo madrileño, que se volcó en colaborar con comida, desayunos, logística, visitas de apoyo y un sinfín de ayudas.
Cuando luchas por algo justo y consigues que llegue y conecte con la gente, lo que te ganas es el apoyo unánime del pueblo trabajador.
Unidad sindical, de todos los trabajadores y de todo el pueblo, este es el principal objetivo, y, si además, consigues el apoyo de los medios de comunicación, ya has ganado el relato, y la lucha.
Y si persistes, como hicieron ellos, en dar la batalla en la calle, en los medios y en los tribunales, al final, conquistas tus objetivos.
El resultado final, 25 años después, es que consiguieron que les pagaran las nominas que les debían, consiguieron una indemnización millonaria que invirtieron en montar Sintratel, una empresa gestionada por los propios trabajadores, que hicieron rentable, en la que llegaron a trabajar 850 trabajadores.
Así si se puede, los compañeros de Sintel abrieron un camino que, con todos los errores que se pudieron cometer, debemos seguir llevando adelante, porque fue fruto de la experiencia colectiva de décadas de lucha del movimiento obrero, que por mucho que quieran que caigan en el olvido, florecen cada vez que hay que llevar adelante una lucha.


Un comentario
Adelante con las tres grandes unidades unidad sindical unidad entre los obreros implicados y unidad con el conjunto del de la sociedad. Adelante con las enseñanzas de sintel