La muerte en la mina conmueve de manera especial a todos los trabajadores. La tierra funde en un solo grito los cientos de compañeros muertos cada año . 796 el año pasado y 496 hasta agosto de este año. Insoportable. Hoy los 2 mineros muertos en Cangas de Narcea no pueden quedar en un número más. Organizaciones sindicales y todos los trabajadores debemos unirnos en un clamor contra esta lacra y visibilizar también las muertes silenciosas derivadas de las enfermedades profesionales.
No hay excusas para una nueva ley de prevención de riesgos que la CEOE evita de manera ruín. Una ley que refuerce el papel del delegado de prevención y cuente con la participación activa de los trabajadores en la evaluación de riesgos. Que esa evaluación dependa de empresas externas no funciona. Lo sabemos, lo vemos y lo sufrimos.
El gobierno ha declarado el 2026, año de la seguridad y salud en el trabajo. Convirtámoslo también en el año de la unidad de acción sindical por cero muertes en el trabajo.
