Aragón se moviliza en defensa de la educación pública
Durante tres días, Aragón ha sido escenario de una de las mayores movilizaciones en defensa de la escuela pública de los últimos años. Lo que comenzó como una huelga educativa se ha convertido en un grito colectivo contra la privatización y el desmantelamiento de los servicios públicos.
La huelga, convocada por CGT Enseñanza Aragón, culminó el pasado 22 de enero con una manifestación multitudinaria en Zaragoza que reunió a decenas de miles de personas: profesorado, estudiantes, familias, sindicatos y colectivos sociales. La movilización ha puesto de manifiesto un malestar profundo frente a las políticas del Gobierno autonómico, acusado de favorecer la enseñanza privada y concertada mientras la educación pública sufre recortes estructurales.
Las reivindicaciones de la comunidad educativa son claras: más inversión en la escuela pública, reducción de ratios, contratación de profesorado y personal de apoyo, mejora de las condiciones laborales y un compromiso real con la igualdad de oportunidades, especialmente en zonas rurales donde la despoblación y el abandono institucional agravan la situación.
Las protestas no se han limitado a Zaragoza. En ciudades y municipios como Huesca, Tarazona, Jaca o Sabiñánigo se han desarrollado concentraciones, encierros, mesas informativas y manifestaciones con una participación significativa de estudiantes y trabajadores de la educación. Este despliegue territorial demuestra que el conflicto no es local ni aislado, sino una problemática estructural que atraviesa todo el sistema educativo.
Una protesta contra la privatización del sistema educativo
Desvío de fondos públicos a la enseñanza concertada
El eje central de la protesta ha sido el rechazo al desvío de fondos públicos hacia conciertos educativos en Bachillerato y en la etapa de 0 a 3 años. Según las organizaciones convocantes, millones de euros están siendo destinados a reforzar un modelo educativo cada vez más privatizado, mientras los centros públicos continúan enfrentando falta de personal, ratios elevadas, infraestructuras deterioradas y recursos insuficientes para atender la diversidad del alumnado.
Según denunció CGT, el Gobierno de Aragón anunció que concertaría bachillerato, empezando el próximo curso con la concertación de segundo de bachillerato en casi 20 centros. Así como también los ciclos de 0 a 3 años de infantil.
El aumento de los conciertos se aleja del motivo por el que inicialmente se formaron. No cumple ninguna necesidad real en la actualidad.
Recortes, ratios y deterioro de los centros públicos
Mientras que el aumento de la inversión en la enseñanza concertada ha aumentado, no ha sido así en los centros públicos. Solo en este curso han cerrado más de 39 centros.
La falta de personal en los centros, en sus diferentes niveles, así como las escasas plazas para la estabilización del personal interino. Pasando por el abandono de las instalaciones de los centros públicos, en la cual no solo no se adapta a las circunstancias climáticas, ni se arreglan goteras, grietas, … que puedan surgir.
Qué exige la comunidad educativa
Las reivindicaciones planteadas durante la huelga son claras y ampliamente compartidas por el conjunto de la comunidad educativa, tales como más inversión en la escuela pública, reducción de ratios, contratación de profesorado y personal de apoyo, mejora de las condiciones laborales y un compromiso real con la igualdad de oportunidades, especialmente en zonas rurales donde la despoblación y el abandono institucional agravan la situación.
En estas movilizaciones encontramos el apoyo de organizaciones muy diferentes, como de CNT, o el Sindicato de Estudiantes o del SOA.
Esta movilización continúan las realizadas el pasado año en las que se dio una unidad sindical y educativa en torno al espacio y plataforma: Escuela Pública.
La lucha continúa
Desde la Juventud de Unificación Comunista de España reafirmamos que la defensa de la educación pública es una tarea política central. La privatización de la enseñanza no es un error técnico, sino una estrategia de clase que convierte un derecho fundamental en un negocio. Defender la escuela pública es defender el futuro de la juventud trabajadora y el acceso universal al conocimiento.
La huelga educativa en Aragón forma parte de un movimiento contra la degradación y privatización de la educación, como el que hemos visto en Madrid. Forma parte del movimiento a nivel nacional por una educación pública.
Aunque el Gobierno de Aragón ha intentado minimizar el impacto de la huelga, los datos ofrecidos por los sindicatos y la magnitud de la movilización evidencian una realidad diferente: la educación pública está en pie de lucha.
La organización, la movilización y la unidad demostradas por la comunidad educativa evidencian que es posible plantar cara a las políticas neoliberales y frenar el avance de la privatización.
La lucha por la educación pública no termina aquí. Continúa en las aulas, en las calles y en la organización política de la juventud.