El sector educativo vuelve a salir a las calles para defender una educación pública, de calidad y al servicio de la mayoría. Desde las Juventudes de Unificación Comunista de España mostramos todo nuestro apoyo a la huelga de las y los estudiantes, trabajadores de la educación y de las familias, y a las diferentes movilizaciones convocadas en defensa de la enseñanza pública y de los derechos de estudiantes y trabajadores de la educación en Valencia. Movilizaciones que han sumado el apoyo de numerosos sectores de la sociedad
Miles de jóvenes, docentes y familias están diciendo basta al deterioro de la educación pública, a la falta de recursos, a las aulas masificadas y a unas condiciones cada vez más precarias. Frente a quienes convierten la educación en un negocio y recortan derechos, la juventud responde organizándose y luchando.

Defender la educación es defender nuestro futuro
Defender la educación pública es defender nuestro futuro. Significa garantizar que cualquier joven, independientemente de su situación económica o del barrio en el que viva, pueda acceder a una enseñanza digna, crítica y de calidad. Significa también defender unas condiciones laborales justas para el profesorado y todos los trabajadores de la enseñanza.
Revertir un proceso de desmantelamiento y degradación de la educación pública, impropio de una sociedad que debe apostar de forma decidida por su futuro
Nuestra alternativa clara desde la JUCE:
Una educación pública con recursos y de calidad
Para revertir un proceso de desmantelamiento y degradación de la educación pública impropio de una sociedad que debe apostar de forma decidida por su futuro
Menos ratio de alumnos por clase en todos los niveles
Para garantizar una enseñanza de calidad en los diferentes niveles. Desde Primaria hasta bachillerato
Más recursos para centros, becas y atención educativa.
Más personal, y en concreto más personas para atender al alumnado NEE y poder adaptar las aulas al cambio climático. Que la renta no determine el acceso a la educación
Mejores condiciones para los trabajadores de la educación.
Mejores salarios y reducir la carga lectiva del personal docente mayor de 55 años. Simplifcación burocrática.