Más de 50.000 personas han intentado cruzar la frontera en la reciente crisis migratoria en Ceuta, dejando un saldo trágico de más de 70 muertes.
Esto no es una crisis migratoria habitual. Detrás de la tragedia hay un uso político y geopolítico de la desesperación humana, mientras la extrema derecha aprovecha para enfrentar a los trabajadores españoles y extranjeros.
La tragedia de Ceuta: entre la realidad y la geopolítica.
Hablamos, ante todo, de seres humanos. Miles de personas que huyen de la pobreza y la represión. Sin embargo, esta entrada masiva no podría ocurrir sin la complicidad de las autoridades marroquíes.
El régimen de Mohamed VI utiliza la desesperación de los más vulnerables como munición humana para sus objetivos geopolíticos. Este chantaje está directamente alineado con los intereses de potencias como Estados Unidos y acuerdos internacionales con Israel. Marruecos ejerce presión en un momento de gran tensión:
- Relaciones con Argelia: El reciente acercamiento entre España y Argelia (potencia rival en el Magreb).
- Presión militar: La resistencia de España a elevar su gasto militar al 5% del PIB exigido por la OTAN.
- Denuncia del genocidio en Palestina. Aun con aspectos tibios, el gobierno de coalición impulsó la línea en Europa de denuncia y a Israel. Promoviendo el reconocimiento de Palestina y la solución de los Dos Estados, y presionando para promover sanciones a Israel.
- Conflictos internacionales: La negativa de España a ceder las bases de Rota y Morón para ataques en Oriente Medio, desatando el enfado de Washington.
El régimen alaulita está alineado y servil ante Trump y que ha firmado los Acuerdos de Abraham con Israel, a la par que oprime duramente a su pueblo e impone la ocupación del Sáhara. Como su pleitesía se muestra, hasta poniendo el nombre de Trump a la autopista que conecta Marruecos con el Sáhara.
Sin la complicidad directa del régimen de Mohamed VI, así como del apoyo de otras potencias como Estados Unidos que rápidamente ha usado los sucesos para atacar y degradar al país, jamás se habría producido esta crisis migratoria en Ceuta.
Nadie debería morir buscando una vida mejor, huyendo de la pobreza y de la represión. Quienes sufren esta crisis no pueden ser convertidos en el enemigo
Nuevas tensiones fronterizas y ataques a la libertad de prensa.
Quince días después del cruce masivo inicial, Marruecos desplegó un fuerte operativo para impedir nuevos accesos, logrando detener a cientos de personas cerca de Castillejos. Pero la crisis ha revelado otro grave problema: la censura.
Periodistas de RTVE y la Agencia EFE fueron expulsados de la zona por las autoridades marroquíes. Desde UCE, nos sumamos a las denuncias de la FAPE, exigiendo que se respete la libertad de información. Conocer el trasfondo político de esta situación es vital para que la ciudadanía no sea manipulada.
Objetivo: dividir a la clase obrera. La batalla que se libra en España
La extrema derecha está utilizando esta tragedia para generar confusión, desinformación y fomentar el odio hacia los migrantes, culpándolos de los problemas de seguridad, la falta de vivienda y el deterioro de los servicios públicos y la sanidad.
Denunciamos que este discurso tiene un único objetivo: dividir a la sociedad y desviar la atención de los verdaderos culpables de los recortes y la precariedad. Enfrentar a trabajadores nacionales contra extranjeros solo debilita a quienes tienen los mismos intereses de clase, ocultando a las élites económicas y políticas responsables.
Española o extranjera, la misma clase obrera
Frente a los discursos de odio, defendemos una posición irrenunciable basado en la unidad. La tragedia migratoria no debe ser un arma para presionar gobiernos, ni combustible para el racismo. Exigimos señalar a quienes instrumentalizan políticamente la migración.
